Recopilación de narraciones, poemas, cartas y articulos de variada temática que viene a complementar la fecunda producción artística del autor. Entre sus páginas podrá encontrar el lector una gran diversidad de estilos y técnicas literarias que denotan un amplio conocimiento del oficio de escritor y una indeleble facilidad para recrear cualquier argumento, producto de su fecunda imaginación o su propia experiencia personal, con frescura, vitalidad y un gran alarde gramatical.
"CON BESOS Y CON VERSOS"
En ésta ocasión, el autor vuelve a recrearse en la poesía como elemento vital de su existencia, profundizando en los sentimientos más sublimes del ser humano para encadenar una secuencia armónica y bastante sugestiva que enardece los sentidos. En realidad es un canto a la belleza, al amor, la naturaleza, los sueños encantados y las sensaciones placenteras de la vida. Un hermoso libro que no puede faltar en los anaqueles de las bibliotecas más exigentes y eruditas.
En ésta noche de soledad
compartida, quiero enviarte por medio de nuestras intenciones invisibles un
deseo imperturbable de ternura y amor infinito.
Quisiera que mis besos de mil
sabores templados a la brisa marismeña acunen los pliegues del delirio que
llevan prendidos y que la seda de tu piel se empape de ellos para cuando
regrese hasta mí, envolviendo tu aroma, embriague la noche que hoy tan esquiva
se me antoja.
No sé hasta cuanto sumas de mi
amor, ni siquiera cuanto soy capaz de sumar yo.
No puedo evitar amarte a cada
instante, ni dejarlo para otro momento.
Formas parte de mi torrente
vital, de mis vahídos y hasta mis argucias para confundir la paz con el deseo
de tenerte prendida del corazón, aunque no pueda siquiera latir como máquina
imprescindible para existir.
Vivo como loco envenenado por
tu mirada, prisionero de tus abrazos cálidos, de los susurros livianos que me
regalas tan de cerca que me derriten las sienes.
No quiero acostumbrarme a vivir
sin ti y aunque tuviese que pagar cien veces tu rescate al alfaquí que te
esclaviza, cien veces daría cien para obtener tu libertad y rendirme a tus
encantos, majestad de mis perpetuos anhelos.
Dime, amor, si cuando se me
sequen las palabras dignas para tu elogio, serías capaz de alimentarme en tus mazmorras
aunque sea lo justo y necesario para poder contemplar la esbeltez de tu figura
entre las bisagras mohosas de mi cautiverio.
Si alguna vezno regresaran mis ecos desde tu memoria, no
me mandes náyades para consolarme porque sería imposible redimir mi hidalguía
hasta ver humillado a mis pies el monfí que osó sesgar los hilos de nuestro
celestial mensajero.
Si alguna vez dejas de amarme,
no me importa tanto que así sea, como si me lo haces saber, porque prefiero
vivir en la ignorancia antes que sufrir tu desamor. Yo seguiré venerando a
quien puso en mis labios el néctar de la vida y el deseo, el jugo bendito de tu
vientre, el delirio trémulo de tus muslos nacarados y los arpegios furtivos que
se descuelgan de tus cabellos empapados.
Cuando recibas esta,
posiblemente se estremezcan mis huesos y podré volver a soñar de nuevo. Hasta
entonces te espero con impaciencia.
Hoy se abrió la mañana como un espasmo, descorrieron los visillos del
sueño un tropel de musas embaucadoras. Han violado mi espacio de felicidad,
allí donde tu habitas en concierto mágico con mi existencia. Me ha dolido
volver al mundo, sin despedirme de ti, así de sopetón y con las heridas
abiertas por tu ausencia, bocarriba y sangrantes.
Me han abandonado los querubines del nirvana, huyendo despavoridos
ante la magnitud de mi tormento, incapaces de consolarme la vida y temerosos de
perecer ante la riada de lágrimas que se
avecina.
Necesito respirar de tu boca, mirar con tus ojos, caminar asido a tus
manos como indefensa criatura sin destetar. Necesito secarme el sudor mustio del
olvido con el confort de tus cabellos, mecerme en la tersura de tu cobijo,
embriagarme con el aroma confidencial de tu aliento.
Prefiéreme, te lo suplico, a todas las criaturas del universo. Soy yo
quienmás te ama y quien mejor defenderá
nuestro baluarte, soy el más celoso guardián de tus encantos, el muyahidín de
tu alcazaba, el cardenal supremo del sínodo eterno para el amor.
Ámame como yo te amo, susúrrame desde cerca palabras dulces que alimenten
mi alma desconsolada.
Hoy, desde que comencé a caminar llevo sobre mí una multitud de pajarracos
revoloteando en coro, esperando que desfallezca para devorarme el corazón
henchido de amor, huérfano de ti que se me llevó la distancia y huele, duele,
muele y remuele mis anhelos hasta las cumbres nebulosas del deseo.
Hoy, casi sin vida, si es que esto es vida, reclamo a voz en grito que
retornen los forillos del sueño y me devuelvan sus historias tan gozosas y
generosas, siendo tú la protagonista y yo el galán que te adora.
Hoy quiero soñar llevándote sobre mi montura en un cimarrón
invencible, negro como el azabache, reluciente y brioso como ningún otro, galopando
por los horizontes infinitos del amor y
que los vientos revuelvan tus cabellos con la brisa de los campos en flor hasta
llevarnos al vergel abandonado por Eva. Allí pediremos al Eterno que nos
conceda el derecho a propiedad perpetua de nuestra morada gloriosa.
Ciérrame
los ojos, cuando desde los tuyos se derrame la lágrima que necesito para firmar
ésta carta que te remito, apasionado, como el beso que la sella.
Yo no soy víctima de la LOGSE. Tengo 61 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política. En párvulos (así se llamaba entonces lo que hoy es "educación infantil", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña". Luego, cuando eras un poco más mayor, llegaba "El Parvulito", un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en el Parvulito, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.
En Primaria estudiábamos Lengua Española, Matemáticas (las llamábamos "tracas" o "matracas") Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Plástica (dibujo y trabajos manuales), Religión y Educación Física. En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te suspendían. En Bachiller, estudié Historia de España, Latín, Literatura y Filosofía. Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las "Coplas a la Muerte de su Padre" de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda... pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Ahora la lección de GRAMÁTICA, fehaciente y claramente explicada: En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir, "existente". ¿Cuál es el del verbo ser?: Es "ente", que significa "el que tiene entidad", en definitiva "el que es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "-nte".. Así, al que preside, se le llama "presidente" y NUNCA "presidenta", independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.
De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice "estudiante", no "estudianta"; se dice "independiente" y no "independienta"; "paciente", no “pacienta"; "dirigente", no dirigenta"; "residente", no "residenta”.
Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son "periodistos"),¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española ? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).
Escribo esto con la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas", aunque ocupen carteras ministeriales) y poder sacarles las vergüenzas, si es que la tienen.
Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto! ¿Quedáis enterados...?
A Lola, Lolilla, Lola Hoy he rendido mi existencia a la dulzura de tus ojos. El surco sutil de tus labios se me ha parecido la puerta del cielo y el encendido fulgor de tus cabellos, por la mantilla de pureza enmarcados, como un derroche de besos al aire de la mañana sueltos. Desde hoy tengo el alma cautiva de tu belleza. En la tersura de tus mejillas, han quedado mis sueños prendidos, deseando asomarse inquietos al balcón sublime y sereno de tu pecho. -¿Es tu boca el cofre magnífico donde los angeles guardan sus perlas para enseñárselas a los artistas o sacarlas, solo los dias de fiesta?- ¡Ah, maravilloso rostro iluminado de rabiosa pureza cocebida sobre la frágil columna nacarada del cuello febríl de mis pecados! Ya no podré volver a escribir ninguna carta de amor si no lo hago entre tus pestañas... y la piel se me helará para siempre hasta que tus caricias me despierten. -¿Cómo podré gozar del privilegio que los dioses han reservado para sí, escondido en los alcázares granadinos?- -¡Oye, miserable corazón enamorado, vuela raudo tras ésa paloma carmesí antes que el maldito halcón del destino te la hurte para su tejado!-
¡Ay...que vienen, que vienen mis sueños contigo, van y vienen!
¡Ay...qué lejos mis sueños te tienen, que lejos de mí están tus sueños, cuanta distancia nos separa el tiempo!
¡Ay...que tiempos tan extraños están viviendo nuestros sueños.! Manuel Silván 26/02/2013
4 de noviembre de 2012
Un día de
invierno
Ha
dejado de soplar el viento
con
tanta fuerza
que
parecía una maldición.
También
el cielo ha recogido
su
obscuro manto de nubes
como
angustiosas pesadillas.
Mientras
duró la tormenta
nadie
brincaba por las calles
anegadas
y solitarias.
Las
cristaleras empañadas
permitieron
dibujar con el dedo
algunos
corazones atravesados
con
su flecha enamorada.
Las
bombillas parpadearon
al
paso de los ángeles custodios
por
la estancia mortecina.
En
las tabernas se recogieron
los
compadres para rellenar
sus
botellas medio vacías.
Quienes
tenían el amor al lado
aprovecharon
para sobarse
escondiendo
las manos
o
se estiraron en el catre
alargando
la coyunda un poco más.
No
creo que a las iglesias
acudieran
los parroquianos
implorando
piedad,
ni
que los alguaciles
salieran
a distribuir
su
particular inquisición.
Cada
alcoba fue un refugio
para
las almas asiduas
buscando
a sus dueños.
Un
espíritu sigiloso
fue
borrando todas las huellas
olvidadas
sobre las aceras.
Para
nadie pasó desapercibida
el
recreo de las musas
y
su chaparrón de nostalgias.
...Estas
cosas pasan
cuando
los dioses se distraen
y
dejan de organizarnos la vida.
Manuel Silván
Quien desee un ejemplar de LOS PASOS HUECOS, puede perdírlo enviando un e.mail a la dirección mansilrod@hotmail.com, indicando su nombre y dirección, en un par de días podrá tenerlo en su domicilio. PVP: 10 Euros
28 de octubre de 2012
ACRÓSTICO para marvel50 ...una cosa especial. Miraba yo la noche, arriba, junto a la luna Aspirando ser un pabilo jubiloso Ronroneando entre sus sombras. Insistente anhelo que tanto me placía Apenas quedó en nada, cuando tan hermoso
Descubrió su rostro la melancolía Escondido tras tus ojos, Libres, por fin y en armonía.
Mientras, entre suspiros, quedo y lloro Ausentes de brillo mi empeño y mi sonrojo Rescatando la esperanza del nuevo día.
24 de agosto de 2012
Estreno del
NUEVO SIMPECADO
para
La Hermandad de Ntra.Sra.del Perpétuo Socorro
de El Judío (Gibraleón)-Huelva
Autor: Manuel Silván Rodriguez
Confeccionado en tela de raso de alta calidad, bordado y aplicado enteramente a mano, policromado y dorado en pan de oro de 5 micras, pintura al óleo, cordón de seda bicolor y borlaje de seda natural. El cuerpo central está cosido a doble paso de máquina tanto el anverso como en reverso, pegado al calor sus forros de triple guata de algodón, grapada y reforzada interiormente su alma y los apliques, remate de costura a mano con hilo de nylón por sus orillas. Todas las piezas y aplicaciones han sido elaboradas y pulimentadas con rigurosa pulcritud. Los perfiles bordados a mano son de seda y los adornos florales de caucho EVA tintado en colores rojo, rosa, blanco y amarillo. El alma de la pieza es un óvalo de 40x30 cts. también policromado con retrato al óleo copia de la imagen original que se venera en la capilla central de su ermita en la Aldea de El Judío, término municipal de Gibraleón, provincia de Huelva.
"... aquella quejumbrosa tarde de invierno, las musas tocaron sus fanfarrias y se abrieron las puertas de la creación para dejar libres mis versos, encadenados por tanto tiempo, postergados entre polvorientos legajos, hasta entonces cautivos del olvido."
Una traslación de sentimientos muy personales, profundos, hirientes a veces, el retrato de una rebeldía incuestionable que no dejará impasible al lector.
Puede solicitar su ejemplar enviando un correo a mansilrod@hotmail.com
Las láminas en formato A4 se presentan en una carpeta artísticamente decorada
EDICION LIMITADA
Por tan solo 10 Euros podrá adquir 5 láminas a su elección.
Solicítela ahora, enviando un correo electrónico a mansilrod@hotmail.comindicando su nombre, dirección y los nº de las láminas seleccionadas. A su recepción nos pondremos en contacto con vd.
Al empezar a escribir ésta carta, siento cómo el delirio de tu recuerdo me ahoga las palabras, las ideas y siento una presión en el pecho que me hace temblar el pulso.
En ésta hora inquieta de soledad te paseas por mis recuerdos con la fuerza exacta de aquellos instantes, cuando tendidos en el lecho cabalgábamos sobre las nubes del amor eterno.
Amor... qué palabra con tan fuerte significado que al escucharla decir de tu boca, de tus labios, el corazón se me abre para albergarte toda en mis adentros y allí dejarte cautiva para siempre.
Aunque no esté a tu lado, sueña conmigo,
bésame, abrázame, átame a tu cuerpo y abrígame con tu calor,
ámame siempre, rodéame la cintura con tus delicados brazos,
acércame hasta la inmensidad de tus entrañas...
aunque hoy no me tengas a tu lado, suéñame amor.
Suéñame y dime otra vez...¡te quiero!.
En éste oscuro instante de mi soledad sólo el pabilo de tus ojos negros, bellísimos como dos almas, ilumina el renglón de mis palabras.
¡Ven amor, empápame con el frescor de tus labios,
enjúgalos en la tibieza de los míos !
¡Pasea tus manos por el trémulo volcán de mi piel
y déjate naufragar en el vaivén de mis suspiros!
¡Mírate en las horas de mi vida,
enrédate en mi pelo...
embriágate de mi amor!.
¡Siembra en la tierra de tu cuerpo pequeño
la semilla de mi trigo,
para que desde tu seno amable
nos brote a la vida nuestro sueño más querido!
¡Ven, amada mía,
que ésta hora ingrata no la resisto!.
Me desespero de no poder volar juntos sobre nuestro paraíso.
Este recinto de mi alcoba, sin ti, es como un silencio hueco, dolorido, todo parece como embotado, ensordecido por una entrevela de éter. El vértigo se filtra casi dulcemente por entre mis huesos y un sórdido cansancio tapona todos los agujeros como bolas de plomo caliente. Me sale la voz quemada y el aliento me sabe a miedo.
¡Ven, amada mía,
cántame la vida con tu voz enamorada!
¡Mírame y remírame!
Te contemplo desde la altura de éstos largos días y desde mis sueños desvelados, quiero levantar sencillamente tu alegría para luego poder residir en ella.
Hoy te quiero cantar mi amor...
mi amor en las miradas
para ver contigo la arboleda,
tu primavera y mi otoño...
mi amor en los libros
para envolver tu juventud antigua
con las páginas entrañables.
Mi amor eres tú y tu nombre pequeño, preferido en mis labios.
Hoy quiero lanzarme hacia las estrellas
y residir allí hasta tu vuelta
porque después del resplandor de tus ojos,
sólo la transparencia del infinito
podrá albergar mi noche enamorada.
Recibe, amada mía, con ésta mensajera de mi corazón, la trascripción literal de mis anhelos para que la empecinada distancia sólo pueda ser el hilván que sostenga nuestro amor compartido...hasta que vuelvas.