Sobre la locuacidad

...cuando hables, procura que tus palabras sean mejor que tu silencio.

1 de octubre de 2014

Ahora que has vuelto a casa





La rabia te dominó por un momento
y en su afán de venganza,
salieron malsanas las injurias sin fundamento
dejando desamparada tu voluntad
para luego remediar el daño y la tristeza.

Ahora que has vuelto a casa
y has comprobado que te esperaba
con el amor de siempre dispuesto,
sientes el amargor de la vergüenza
y te atragantas con los sapos de la ignominia,
vencida la voz por un orgullo corrosivo
que no deja hueco para la felicidad.

No inventes excusas
porque no las necesito para seguir amándote,
pero si quieres un remedio
para salir de tus tribulaciones,
solo tienes que limpiar  el légamo que soltaste
utilizando la humildad como utensilio
y la verdad como ingrediente,
sin importarte otra cosa
más que el amor que nos debemos
para pagar nuestros errores.

Nada duele más que la indiferencia
y sobre todo en asuntos del corazón.

No es conveniente dejar
que los extravíos propios y ajenos
socaven sus cimientos
esperando la necesaria contrición
y se agrave la herida con su dolor.

Ahora que has vuelto a casa,
no tengas recelos de mí.
Estamos juntos y perdonados.

No necesitamos palabras
para explicarnos nada,
con nuestras miradas, basta.

El amor es cosa de dos
y nada ni nadie es más importante…
ni siquiera las insidias
de los que pretendan destruirlo,
ni siquiera los tabúes ni los credos,
ni la sociedad con sus modelos,
ni los demonios del pasado,
ni el futuro con sus miedos,
ni la enfermedad, ni la muerte…
porque muerto también se quiere,
tanto el que vive como el que muere. 


Ahora que has vuelto a casa
no cierres la puerta ni las ventanas.
Deja pasar el aire fresco
que nos regala la mañana
y vivamos nuestro amor, cara a cara. 

Ahora que has vuelto a casa.  

 M.Silván
8/9/2014

        

17 de agosto de 2014

¡¡ Los ángeles existen !!





...yo he visto uno ésta noche. 

Tiene la piel blanca como el nácar,
 suave y grácil como las alas de una paloma. 


Los ojos le brillan en la obscuridad 
como los faroles del paraíso
y susurra constantemente 
un leve gemido de dulzura que embriaga los sueños.



Su melena color de azabache, 
se le desparrama por la espalda 
y huele a canela cuando se bambolea.

Los labios son jugosos, 
muy tiernos y carnosos 
regalando fulgores de emoción 
mientras bailan con los besos. 
Luego cuando los cierra 
es como el corazón de una fresa en flor.

Tiene sus manos pequeñas pero muy hermosas, 
casi de cristal esmerilado. 
Muy finos y delicados los dedos, 
como acostumbrados a mecer emociones.

Anda despacio como los recuerdos de la niñez 
y va dejando tras de sí
una estela vertiginosa de pétalos enardecidos.

No tiene alas, pero se sostiene en el aire 
sobre una brisa leve y fresca
 como las que exhalan las musas enamoradas.

Su imagen no se difumina jamás mientras la sueñas 
y cuando despiertas, tu vida ya no vuelve a ser la misma.

Así son los ángeles cuando se aparecen sin llamarlos.
Esta noche he visto uno y ya no quiero morirme sin él.


M.Silván
17/8/14

16 de agosto de 2014

¡¡Anda, salte fuera...!!



NO DEJES PASAR LA VIDA, ASÍ COMO ASÍ...es tan hermosa y con tanto color que meterse-uno-para-dentro-de-sí-mismo-consigo-a-solas, harto de estar harto, cansado de la gente, de las risas, de la charla, los lugares, las verbenas, los paseos, las aventuras, las tapitas, los museos, los cuentos y tantas, tantas cosas...es como escupir para dentro, tragarse los propios infectos humores, justificar las diarreas mentales, creerse el ombligo del mundo, el virrey de tu propio imperio-mequetréfico-sonámbulo-irreal y al final, solo consigues oler a muerte premeditada, sangrar estupideces, mear putadas, rumiar desdenes y, sobre todo, hacer mucho daño a las personas que te aman. No olvides que por mucho que quieras desaparecer, nunca lo conseguirás y tu vida, aunque no lo creas, le importa a mucha gente -más de las que te imaginas- y que tu torpeza no te deja descubrir.


NO CREAS QUE LLEVAS RAZÓN cuando tú eres la única persona que te la das, cuando eres infeliz solo por tu culpa, cuando los demás no comprenden tus desvarios e infortunios, ni siquiera cuando te miras al espejo y no te gusta lo que ves. En realidad siempre se refleja el tú mismo pero visto desde otro ángulo.


ASI QUE LEVÁNTATE Y ANDA, vuela, abre tus ojos, grita, corre, salta, casca tu lengua, huele la mañana, transita por la vida llenándote los pulmones de sorpresas, acepta vivir como un regalo y no por obligación. Trepa, rasga, sesga, transgrede, rompe tus cadenas, no pienses tanto como vivir y vive. Olfatea, saborea, prueba y sobre todo NUNCA DIGAS NO a la vida.


Solo te puedes permitir DECIR NO cuando te encuentres solo-contigo-mismo- para-tus-adentros-que-yo-me-las-sé-todas tragándote los sapos y las babas de la desdicha. SOLO TÚ TIENES LA CULPA Y ADEMAS NO LEVAS RAZÓN.


Así pues, LEVÁNTATE y ven conmigo a vivir la vida, te la ofrezco de mi mano, verás como todo cambia. El principio cuesta, sabe a raro, pero después te acostumbrarás y tendrás la oportunidad de ser feliz.


No puede ser de otra manera, digan lo que digan los que también están infectados del mal de harturas que solo pretenden tu compañía para su viajar errático.

¡¡ ANDA, SAL FUERA  y VIVE.!!  


M.Silván.
(de la novela inédita DE VUELTAS A LA VIDA)
13/8/14

Oir lo que no quieres

M. Silván
...del libro DE VUELTAS A LA VIDA- (Novela-  CREACIONES DEL CONQUERO  16/8/14)








Cuando la neblina nos estorba para seguir caminando y los oídos de taponan a las advertencias...
cuando los milagros no se realizan a tiempo y la esperanza se diluye sin compasión...
cuando el silencio se instala en nuestra conversaciones y las palabras suenan huecas, las pronuncie quienes la pronuncien...
cuando las historias más hermosas reverberan en nuestra conciencia como gotas de plomo fundido y el amor pasa del claro al obscuro como un suspiro sin avisar...
cuando los brazos cuelgan inermes de sus perchas y los pliegues de las ojeras adornan las miradas vacías…
entonces, es que ha llegado la hora de darte la vuelta y empezar nuevo.

Ése vacío interminable y cruel debe acabar cuanto antes porque se puede atrancar en el corazón y no dejar pasar los flujos tibios de la felicidad. 

Es lo más fácil, no se puede seguir caminando por una senda que no conduce a ninguna parte. Eso lo saben hasta los imbéciles, no hay que ser un lumbreras para darse cuenta de lo insulso y necio que resulta el empecinamiento de seguir por donde nada más que hay fango y sapos. Lo único que se necesita es honestidad. 

Honestidad, primero para con uno mismo y luego con los demás. No hace falta ni siquiera valor. Con sólo abrir la ventana para que entre el aire y las voces de tu conciencia, sobra. Todo lo demás es baladí.

No hay que tener miedo de que algunas cosas, buenas o malas se nos hayan pegado el pellejo, por sí mismas se caerán pronto, volarán como las hojas en otoño y no dejarán ni rastro siquiera.
¡¡ Que se vaya todo al carajo durante el camino de vuelta !!. 

Siempre volverán las primaveras radiantes para hacernos olvidar las nostalgias, los despropósitos, el cruel desdén de las ofensas, la mala digestión de algunos besos, los sustos, las incertidumbres, los miedos y sobre todo, para devolvernos la esperanza de una nueva singladura por las benditas olas de un nuevo amanecer, limpio de yerbas y escaramujos.

No hay que tener miedo a empezar de nuevo pero sin olvidar que cuanto menos equipaje lleves, mejor será. Incluido el rencor y la revancha. Sólo tienes que abrir la ventana y esperar un poco a tu conciencia. Ya verás como todo saldrá bien, salvo que no quieras OIR LO QUE DEBERÍAS. 

4 de julio de 2014

Sabía que te perdería




Estaba anamorado de ti.
Si eso pensabas, tenías razón. Y cuando no llegamos a nada me lastimaste.

Querida, no dejes que ésta carta te perturbe. Ya tienes experiencia.

También a mí me molestaba cuando  la releía, una y otra vez, antes de enviártela. 
Pero con el tiempo, uno comprende que no merece la pena mortificarse cuando pasan éstas cosas. 
Es tan inútil tanto sufrimiento...

Esta es una carta sincera ¿no?.
Es lo que le pasa a mucha gente, demasiado a menudo. 
No debes sentirte avergonzada cuando te reconozcas por tus actos, así que no te sientas incomoda por  formar parte del elenco de ésta representación.
No quiero verte arrastrándote, ni quiero que te sientas obligada a hacer lo que no quieres.
No te odio…nunca lo hice. Te amaba. Sabía que te perdería, pero te amaba con locura.

Había encontrado a alguien que podía hacerme vivir. Cuando te conocí supe cómo.
Espero que te alegres cuando sepas, sin ningún género de dudas que así me sentía.

No siempre fue así, pero se puede pensar mucho en tan solo un año.
Es extraño. Cuando revisas el pasado una y otra vez en tu cabeza, puedes empezar a ver cosas en él que pasaste por alto cuando lo estabas viviendo. 
Te das cuenta de que hubo momentos en que una palabra dicha de otra forma, o una cosa hecha en el momento apropiado, lo habría cambiado todo.

Es verdad. Naturalmente tienes que recordarte que puedes estar viendo cosas que nunca estuvieron allí. Puede que estés manipulando tus recuerdos para hacerlos encajar con lo que quieres que sean. No puedes estar segura de que no estás solo soñando despierta.
Un recuerdo puede ser así. Puede convertirse en algo perfecto.
Las personas pueden convertirse en la gente que más te gusta, y nunca envejecen, nunca cambian, nunca viven muchos años apartados de ti y no se convierten en algo que no puedes reconocer.

Las personas de los recuerdos son siempre como quieres que sean, y siempre puedes volver a ellas y empezar donde lo dejaste, excepto que ahora sabes dónde están los errores y lo que debería haberse hecho. Ningún amigo es tan bueno y tan fiel como el del recuerdo. Ningún amor es tan maravilloso como el del recuerdo.

Presiento que no te has relajado nada. Estás tan tensa como el día que abriste la puerta de nuestra vida y saliste de ella, como si tal cosa. Tensa, sí, pero sin demostrarlo. Muy firme, muy convencida, dejándolo todo como si ya lo hubieses presentido que ocurriría.

Amar es un verbo mayor y cuando te lo describí en aquella carta que tanto te conmovió, yo lo había presentido antes. Desde siempre sabía que te perdería, que eras tan especial que ni tú misma lo sabías e ibas a romperme el corazón algún día cualquiera. Así, que no te ofendas, ni te avergüences, todo forma parte de un destino desatinado bajo un guión predecible y cruel.
Siempre he sabido que algún día cualquiera te perdería.

Viniste a mí, te entregaste a mí como esperando algo pero nunca pudiste expresarlo con palabras ante ti misma, primeramente y luego ante mí, ni tan siquiera cuando dormía.Tú también sospechabas de ti. En el fondo siempre has intuido que me perderías. Ya sabes cómo eres. 
Das la impresión de que pesara sobre ti una maldición de la que nunca consigues liberarte, y lo peor del caso es que en tu camino haces daño, mucho daño. No te das cuenta.

También deseas y sabes que si decides volver a donde nos detuvimos y empezar de nuevo, por mí no hay inconveniente. Pero sé que algún día te volveré a perder. Siempre fuiste así.

Por favor, haz una pausa y mírate al espejo, búscame y mírame a los ojos.
Piensa en todas las personas que nos seguirán a ti y a mí, en todas las cosas que nos ocurrirán hasta que muramos. Y vamos a morir. No será pronto, pero te verás de nuevo sola justo cuando más dependieras de mí, de nuestro amor, de nuestro hogar, de tu sueño inalcanzable e imperecedero.
Ya no me quedan fuerzas para sufrir más, tampoco puedo reír, ni trabajar. Ni siquiera puedo pedirte que vengas conmigo a ninguna parte. No puedo hacerlo, amor. No te escribo para eso.

¿No pensabas en nosotros cuando estabas tendida junto a mí, con nuestras manos entrelazadas después de amarnos tanto, hasta el infinito…una y otra vez, un día y otro día?...
¿o cuando mirábamos el paisaje entre los delirios del amor?...
¿no pensaste en todas esas cosas, y sentiste esperanza?.

Ya te ha ocurrido demasiadas veces. Desde la primera huida, sabías que no habrías llegado a ninguna parte… y deseaste volver a amar, una y otra vez, buscando el calor que ya habías sentido anteriormente pero que tiraste, indolente, a la basura. Puede que hasta quizás volvieses a ser feliz entre aquellos nuevos abrazos. Pero ahora es una época diferente, y también lo has estado recordando, solo que ahora no percibes la esperanza.

Si quisieras podrías hacerlo. No metas la pata, cariño, no la jodas. Hazlo bien. Aprovecha tu oportunidad. Quizás sea la última vez que puedas escaparte del vagón de los malditos. El tren sigue su ruta inexorable y no se detiene, salvo para descargar los muertos en vida, sin mayores contemplaciones.

Ya sabes que si tú quieres, podemos volver a retomarlo donde lo dejamos, por mí no hay inconveniente, aunque sepa que algún día te volveré a perder. Tú eres así.

Manuel Silván-5/7/2014

18 de junio de 2014

PUNTOS DE VENTA




¡¡ATENCIÓN, ATENCIÓN!!
...para todos los interesados:


Pueden adquirir su ejemplar de LA LEYENDA DEL LIRIO BLANCO
 en los siguientes establecimientos:

- Secretaría de la Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Huelva
- Librería COBANO ( C/ Isla Cristina-frente al antigüo Campo de Fútbol)
- Librería SIGLO XXI (Plaza de España- Frente a La Casa del Guardia-Barrio Obrero)
- Librería WELBA (Junto a la Iglesia de la Concepción)
- Librería PEVIDAD (C/ Nicolás Orta- Viaplana)
- Bar-Restaurante LOS TRES HERMANOS (junto a la Ermita de La Soledad).
- La Tasca de San Pedro (Esquina Plaza de San Pedro)
- Solicitándolo en el Blog CREACIONES DEL CONQUERO
- Pedido directamente al correo: mansilrod@hotmail.com
- Por WahtApp o mediante llamada al teléfono 630.970183

Próximamente se incorporarán al circuito de distribución algún que otro punto de venta más. 
Así que ya no tenéis excusa para tener uno de las novelas más bonitas y originales 
que se haya publicado jamás sobre la Virgen del Rocío y sus entorno.

3 de junio de 2014

LA LEYENDA DEL LIBRO BLANCO


Presentación del libro LA LEYENDA DEL LIRIO BLANCO

El pasado día 19 de Mayo se celebró el acto de presentación del libro LA LEYENDA DEL LIRIO BLANCO en el Salón de Actos de la Real e Ilustre Hermandad del Nuestra Señora del Rocío de Huelva, encuadrada dentro del programa organizado por dicha Hermandad para conmemorar el 75 aniversario de la bendición apostólica de su Simpecado.
El autor, Manuel Silván, estuvo acompañado del pregonero oficial de la Hermandad D. Eduardo Fernández Jurado, el Hermano Mayor para la Romería de éste año  D. José Maria Ruiz Rengel y miembros de la Junta Directiva.
Al término de la presentación, el autor firmó numerosos ejemplares de la obra que desde ése momento podrá adquirirse en la Secretaría de la Hermandad, al precio de 5 Euros, hasta el día de la partida en peregrinación hacia el Santuario de la Virgen en la aldea almonteña de El Rocío.



 

PREGÓN DE LA HERMANDAD DE NTRA.SRA. DEL ROCÍO DE HUELVA

Eduardo Fernández Jurado emociona en su pregón de la Hermandad del Rocío de Huelva

El Gran Teatro de Huelva ha acogido este acto ya tradicional que anuncia la próxima Romería del Rocío.
El artista onubense Manuel Silván, ha presentado al pregonero, haciendo alarde de una prosa exquisita y un profundo conocimiento del tema.

  


 


ENLACE PARA VISUALIZAR EL ACTO
http://huelvatv.com/index.php/a-la-carta/especiales/huelva-en-el-rocio/item/1620-pregon-hdad-de-huelva-2014

El vagón de los malditos

Hoy, quiero hablarles, a los que me quieran oír, del vagón de los malditos. Ese que forma parte del tren de la vida. Un tren que sólo hace un recorrido y en una sola dirección. Para todos es lo mismo, siempre lo mismo. En ése tren vamos montados todos. Nadie, absolutamente nadie se queda fuera.
El convoy lo compone una infinidad de vagones, de distintas categorías y dependiendo del asiento que corresponda, según las circunstancias de cada cuál, sean las que fueren, se podrá viajar por la vida de una manera u otra.
Ha de saberse que es posible cambiar de vagón, una vez iniciada la singladura.

Hoy, quiero hablarles, a los que me quieran oír, del vagón de los malditos. Ése que va repleto de gente, buscando su acomodo a base de egoísmos, soberbia, rencores, frustraciones, maldiciones y otras patrañas, empecinados en subsistir, contra viento y marea en aquel caos de inmundicias.

Es un vagón que circula a la misma velocidad que el resto, transcurre por los mismos paisajes y hace las mismas paradas que el destino ha otorgado a cada cual. Cuando esto ocurre, al que le toca se tiene que bajar. Sí o sí, no hay alternativas.

Es un vagón que tiene los cristales de las ventanillas casi opacos de tanta mugre, malos vahídos, basuras, desechos, exabruptos, babas, manotazos y refriegas para aclararlos que no consiguen sino ensuciarlos más. Desde allí no se puede gozar con los paisajes que ofrece la vida, todos viajan arremolinados, hediondos, sudorosos de tanto esfuerzo, infectados de vicios, contaminados hasta en los forros, sabios de ignorancia supina, pisándose unos a otros para ver mejor lo que pasa, para sisar las emociones, disfrutar de ignominiosas prebendas, alzando la voz para imponer unas razones que a ninguno asiste, para imponerse sobre la cordura de la todos carecen. Algo realmente abominable, créanme, yo también estuve allí, pero me cambié de vagón.





Pensaba que me iba a costar mucho trabajo, pero resultó bastante más fácil de lo que suponía. En determinado momento advertí una mano tendida desde fuera y cuando la toqué, sentí tal estremecimiento que me aferré a ella y desde entonces no estoy dispuesto a soltarla nunca más, pero sí a tender la otra que tengo para que quien lo desee pueda cambiar de vagón.


Desde el momento que puse un pié allí, empecé a ver las cosas de otra manera, pude observar la grandeza del paisaje. Ya les digo que es el mismo para todos los viajeros del tren de la vida, pero sus cristales estaban limpios como el aire que se respiraba y la serenidad de los rostros de aquellos viajeros, me cautivó al instante. Todo era diferente de cómo habían sido mis horas en el vagón de los malditos.


Para cambiar la forma de viajar, sólo son necesarias dos cualidades de imperioso cumplimiento: Respeto y Dulzura. No se admite más equipaje. Todo lo que lleves habrás de abandonarlo antes de saltar dentro. La repleta maleta de las cosas queridas, las propiedades impropias, las aptitudes y actitudes no valen para nada en aquél lugar. Hay que dejarlas detrás, abandonarlas al pairo de aquellos malditos y no te preocupes que ya darán buena cuenta de todo lo que te pertenecía.

Debes dejarlo todo, absolutamente todo. Tan sólo tú eres responsable de tu destino y a donde vás, tan solo tú  tendrás que dar cuenta de la existencia que has elegido.

Cuando el tren de la vida se pare en la estación que te corresponda, advertirás que ha merecido la pena cambiar de vagón, aunque solo sea un instante por ínfimo que pueda parecer. Nunca es tarde, pero sí es necesario y créeme, yo estuve allí. Realmente merece la pena salir del vagón de los malditos. Cuando lo hice, me cambió la vida, el talante, el aspecto, la conciencia, al amor, la mirada, la voz…todo, me cambió todo y puedo certificar que nunca más volveré sobre aquellos malditos pasos que me amargaron la existencia. Sin darme cuenta de nada, estaba viajando en el vagón equivocado. Tenía la No era capaz de disfrutar con las cosas hermosas, la familia, los amigos, los arrullos del silencia y les melodías entrañables porque siempre andaba buscando la felicidad, sin advertir que la tenía delante y no me daba cuenta. Nunca más caminaré en sentido contrario a la marcha del tren.


Ya les digo: cuando veo a través de los cristales limpios de mi nuevo aposento, la cara de los  pasajeros que se bajan del vagón de los malditos y la de quienes lo hacen desde el vagón de la armonía, comprendo lo que significa poder llegar a tu destino con el corazón henchido de placer, satisfecho de haber rectificado a tiempo y tranquilo, muy tranquilo para afrontar lo que haya de venir.


Un consejo, si ves aparecer una mano tendida delante de ti, no la sueltes y salta cuanto antes porque merece la pena. Te lo digo yo que estuve allí.



Manuel Silván
28.05.2014
    

19 de marzo de 2014

Para que no me olvides

                                                                                                        
                                                                                                         (Dedicado a Ana Osuna)

Para que no me olvides...
te mando ésta correspondencia,
y no porque resulte justificativa
es menos rendida al compromiso,
porque siendo yo tan preciso
no quisiera faltar a mi vocativa
de ser hombre de honor
y cumplidor sumiso
de tan sincera complacencia,
como fueron tu voz y  tu sin presencia 
de acudir siempre al primer aviso.

Deseo participarte, amiga,
que ya encontré sitio en mi corazón
para albergar, con satisfacción,
un lugar para los ensueños
que ya teniendo dueño
está alborozado mi corazón
con la palabra y el verso
de quien, con sus besos,
alegra mis noches y la razón.

Más, no por ello, quisiera perder
el candor de tu melodía
ni los arpegios de tu grandeza
porque aún, sin conocer
el color de tus ojos,
no es menor mi enojo
de no haberte conocido desde cerca,
aunque ni falta hace,
siendo  tan grande tesoro
quien de tanto lo valiera...
pero merece valer la pena
ocupar un lugar en mi recuerdo,
bien guardado en la cartera,
porque no hay mayor sabiduría
que saber sin estar cuerdo  
y confiar sin ver siquiera.

M.Silván



11 de marzo de 2014

LIbro de artista


Una obra única cuyas características técnicas se enmarcan dentro de las normas al uso para el estilo denominado "LIBRO DE ARTISTA", escrita, diseñada y editada exclusivamente por encargo, encuadernada a mano de manera totalmente artesanal y numeración limitada.

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Como agua que pasa




 Brumosa escena de mis recuerdos
como escapándose de puntillas
al toque impertinente de diana.

Era una dócil noche azul en luto,
reposando el desvelo
bajo la doble sombra lunaria
de un olivo denso y viejo
con mil hojas rendidas al vuelo.

Perlándome la cara, algunas lágrimas,
una mano sobre la otra
cerradas en broche.

...Una calle  de vísperas imaginada,
media borrosa bajo la luna solitaria
y paseando por ella
los besos de la última noche.

Pensaba que dormir es como un puente
que vá desde hoy hasta el mañana
y por debajo, como un sueño
pasa la vida, como el agua.

A veces me despabilé, sin ganas,
mientras que, triste y sonámbula,
sonaba impertinente la diana.

En la escena hay una boca grande,
abierta para liberar el desencanto
y un sol amarillo empalagoso
para iluminar la tarde sosa,
también hay un pasmado cornetín
solícito para desvelar el sueño.
Casi todo está cubierto de espanto.

La mimosa pasión de una mujer
anduvo revoloteando entre las penas.
Yo pensé que regalaba flores
y cuando le di, galante
la sangre caliente de mis venas
huyó inmisericorde hasta la nada,
despavorida de mis brazos
dejándose los besos olvidados.

Corrí tras ella como un loco,
desesperado y malherido,
buscándola como perro sin amo.
…y aquel maldito cornetín
seguía tocando la diana macabra,
luego arrebato, a la carga y retirada

¡Cuánto me dolía el alma ultrajada!

Nunca más volví a encontrarla
tampoco la reconocía mi memoria,
ni siquiera las huellas de sus pies
marcadas sobre el albero
y que profanó mi corazón
con una pisada maldita de mala fé.

Aquel desconocido sendero
estaba oscuro, tortuoso y sin término.

Aquel camino se la llevó para siempre
y ahora ya casi ni la recuerdo.

 Manuel Silván


Febrero.2014

El mundo se está parando



¿No habéis advertido
que la gente anda de espaldas…?
Eso es porque van huyendo
a favor del olvido.

¿Veis alguna flor nacida
en medio del valle asfaltado…?
Eso es porque la luna
prefiere seguir dormida.

¿Quién ha oído alguna poesía
recitada por las computadoras…?
Eso es porque cada mañana,
ya no es un nuevo día.

¿Notáis que al despertar,
los sueños ya no endulzan la vida…?
Eso es porque la amargura
ha elegido el alma para habitar.

¿No sabéis desde cuando
las miradas dejaron de hablar…?
Eso es lo que suele pasar
cuando el mundo se va parando.


Manuel Silván
11.03.2014